
Diferencias entre una plaga y una presencia ocasional ¿Cuándo preocuparse?
En casas, negocios o cualquier tipo de locales los insectos como cucarachas, termitas o incluso los roedores son una visita no querida. En la que en la mayoría de ocasiones se genera una preocupación inmediata sobre la aparición de estos seres y no es para menos. En estos casos es conveniente una actuación rápida para evitar males mayores y el primer paso es detectar si es una plaga o nos encontramos ante una presencia ocasional, ya que el enfoque de tratamiento para exterminarla se adaptará dependiendo de ella.
Diferenciar entre una plaga y una presencia ocasional
En el caso de una plaga nos centramos en un organismo (ácaro, hongos, carcomas, termitas, etc) que se expanden y llegan a causar pérdidas importantes: daños en los cultivos, deterioro de las infraestructuras o un problema mayor como que acabe afectando a la misma salud de la persona que se encuentre en el lugar. Estas infestaciones necesitan un seguimiento constante y Manejo Integrado de Plagas (MIP) la cual incluye una combinación de métodos químicos, biológicos y mecánicos para mantener el problema a raya.
Si nos encontramos ante una presencia ocasional, en este cupo podría encontrarse visitantes indeseados como ciempiés, escarabajos o grillos, insectos que entran en los edificios y locales por temporadas (ya sea refugiándose del frío o del calor extremo) y que no suponen daños significativos para las instalaciones. No representan un riesgo económico o estructural aunque puede parecer que altere la percepción de higiene del entorno.
Estos dos grupos de plagas explicados son necesarios conocerlos ya que de ser una plaga de bichos en casa de manera puntual usar tratamientos intensivos serían innecesarios y con costes no requeridos para erradicar el problema. Por el contrario si ignoramos una plaga real puede tener consecuencias sobre la salud de las personas así como dañar gravemente el lugar.
¿Cuándo se considera que hay una plaga en casa?
La presencia ocasional de insectos puede ser algo normal en un hogar pero si sobrepasa ciertos límites hablamos claramente de una plaga. La alarma ante tal hecho debe de empezar ante los indicios de que existe una población que se reproduce en la casa. Por ejemplo, en el caso de las cucarachas, si ves varias a lo largo del día o te percatas de huevos, nidos y crías eso ya significa una infestación activa.
Ten presente las siguientes señales claras de una plaga:
- Excrementos que vienen acompañados de marcas que resultan aceitosas en los rodapiés o las paredes.
- Telas, nidos o túneles (que suelen darse en zonas donde hay presencia de roedores o termitas)
- Maderas con agujeros así como ropa y muebles que están dañados.
- Olores extraños y ruidos nocturnos
¿Qué hacer si detecto una plaga en la vivienda?

Una vez que detectas los síntomas (ruidos, heces, nidos, etc) evalúa la frecuencia con la que estos aparecen, si es de manera continua o tiene una población estable y valora el impacto que está generando a su alrededor: si afecta a la salud de las personas o dañan alimentos y estructuras.
En estas últimas condiciones ya no estaríamos hablando de un simple “bicho” por casa sino de una plaga. Ante ello lo primordial es contactar con profesionales certificados para su erradicación antes de que este problema se agrave, encarezca el tratamiento y perjudique a la tranquilidad de todos los inquilinos.
¿Cómo erradicar una plaga? El Manejo Integrado de Plagas (MIP)
La manera más eficaz y respetuosa con el entorno para eliminar una plaga es utilizando el Manejo Integrado de Plagas (conocido como MIP) el cual combina diversas estrategias que van desde lo más sencillo hasta lo químico en situaciones más complicadas. A continuación te decimos los pasos que se siguen para erradicar una plaga a través de este método:
- La prevención y la exclusión es un punto esencial con el que empezar el tratamiento. Sellar grietas y puntos de entrada (como ventanas, puertas, tuberías, etc) así como mantener el hogar limpio y seco es una forma de prevenirlo. Los espacios que contienen agua estancada o en los que hay restos de comida suelen ser refugios para este tipo de seres.
- Monitorea la zona infectada. Pon ojo a las zonas sensibles con trampas y revisalas regularmente. Es recomendable que se tenga un registro de dónde y cuándo aparecen los indicios para saber si hay una población estable.
- Controla de manera mecánica y física como por ejemplo con aspiraciones con filtro HEPA y elimina manualmente los insectos o nidos, además de colocar trampas ya sean de muelle, adhesivas o de captura viva.
- Usa métodos biológicos y naturales aplicando insecticidas, extractos vegetales o feromonas que puedan atraer a los insectos o roedores.
- En los casos más extremos se recomienda el uso del control químico. Cebos y geles en grietas o estaciones cerradas. Los biocidas tienen que ser aplicados con mucha precaución, siempre según etiqueta y preferiblemente por profesionales.
¿Crees que tienes una plaga? Contacta hoy y te informaremos sin compromiso sobre nuestros servicios de erradicación de plagas. Cuidamos de tu bienestar, salud y tranquilidad en el hogar o en tu negocio.

Ldo. en Ciencias Ambientales




